El imperio Akkadio

Sumerios y semitas

El elemento étnico sumerio, arribado en tiempos neolíticos desde algún punto nororiental, fue siempre numericamente superior en la zona sureña, mientras que mas al norte, a partir de Nippur, lo fue el conjunto de pueblos semíticos, que de modo continuo se fueron infiltrando en toda Mesopotamia. Como contrapartida al expansionismo sumerio hacia el norte, las gentes semitas se desplazaron hacia el sur, logrando instalarse de modo definitivo en la región de Kish, en cuyas proximidades fundarían Akkad o Agadé. Los hechos hablan de esta interconexión como el de una sociedad mixta, en vías de total fusión. En la época Dinástica Arcaica, la iniciativa política había recaído en los Sumerios, aunque a partir del Imperio Acadio, la situación iba a cambiar totalmente.

Así la migración semita, desde Akkad y gracias a una poderosa dinastía, pudo dominar el país de Sumer y en general toda Mesopotamia, durante dos siglos; la existencia de dos zonas con cultura propia y en proceso de fusión, que terminarían por mezclarse y semitizarse, fue una realidad.


La dinastía de Akkad

“Sargón rey de Akkad, comisario de Innana, rey de Kish, sacerdote de Anu, rey del país, gobernador de Enlil, la ciudad de Uruk tomó y sus murallas derribó (Inscripción de Sargón)”

Alcanzó el poder por el mismo método que sus anteriores homólogos y como dice la Lista Real, “Uruk fue abatida por las armas, la realeza pasó a Akkad”, en su dinastía reinaron once reyes por un total de 181 años; el primero y quizás mas importante de ellos fue, Sargón de Akkad, 2335-2279 a.C. no se conocen muy bien sus orígenes, si bien a pesar de ello se convirtió pronto en un héroe. Existie una leyenda muy significativa que describe su nacimiento como el de un niño abandonado en una cesta en el río Eufrates, siendo recogido posteriormente de las aguas y adoptado; factor que luego se repetiría en otros personajes de la Historia (Moisés, Rómulo y Remo, Perseo...)

mascara de Sargon de Acad
Máscara de Sargón

Aunque la realidad histórica lo sitúa en un principio como copero en la corte del rey Ur-Zababa de Kish, mas tarde se desplazará hacia zonas de asentamiento semita y fundandará una nueva ciudad situada junto al Eufrates (y todavía no localizada), Akkad, proclamándose rey.

Sus primeras conquistas gracias a su disciplinado ejército las efectuó fuera de Mesopotamia, en el Oeste y Noroeste, estableciendo un gran anillo territorial alrededor de Akkad aunque sin desafiar todavía a ninguna de las antiguas ciudades-Estado sumerias. Fue de ellas de quienes partió el ataque, pues a la insurrección inicial de Kazallu, se unieron todas las demás. El cabecilla de todos estos movimientos era Lugalzagesi de Uruk, con quien Sargón intentó primero un acercamiento amistoso, pero que al fracasar, acabó atacando y destruyó las murallas de Uruk tomando como prisionero a Lugalzagesi y a los gobernadores del resto de ciudades-Estado sumerias, ganando 34 batallas y sometiendo a 50 ensi abarcando su Imperio desde el actual kuwait, Sur-Oeste de Irán, pasando por Irak, Siria, Sur-Este de Turquía y la isla de Chipre; así pues, Sargón, pudo reinar sus últimos años plenamente como señor de todo Sumer y Akkad, en calidad de verdadero Rey de la Totalidad. Su largo reinado supo crear las bases estructurales de un Imperio Universal asentado en un nuevo concepto de sucesión dinástica y legitimidad divina en una familia real particular; tuvo gran habilidad para aunar relaciones entre sumerios y semitas akkadios (autorizó como lengua real la sumeria junto a la akkadia) manteniendo a los jefes sumerios vencidos, como gobernadores de sus ciudades. La economía siguió gravitando en torno al templo en el área sumeria y en torno al palacio en la akkadia, en donde la propiedad privada, frente al colectivismo sumerio, se desarrolló plenamente. Sargón fue una figura importantísimas convirtiéndose en el ideal mesopotámico de la realeza.

Mapa de la extension del Imperio Acadio
Mapa de la extensión territorial del Imperio Akkadio


Tras Sargón ocupó el trono de Akkad su hijo Rimush, 2278-2270 a.c. que hubo de hacer frente a una gran revuelta sumeria, originada al morir Sargón. El nuevo rey la reprimió muy duramente siendo dominada, tras aquella masacre el ansia independentista de Sumer; acabando Nippur por recapitular ante el akkadio y reconocerle rey de Sumer. Rimush controló todo el país, si bien, a base de luchas continuas, tras gobernar durante nueve años, fue asesinado en el transcurso de una revolución palaciega.

A la muerte de Rimush, su hermano gemelo Manishtushu, 2269-2255 a.c. ocupó el poder y esta vez los sumerios no crearon ningún tipo de problema, en Susa se hallaron diferentes estatuas y un obelisco, hecho de diorita, tallado en forma de pirámide y cubierto por un texto de donación de tierras. Este rey, al igual que su hermano, murió asesinado en el transcurso de una conjura palaciega.

A Manishtushu, le sucedió en circumstáncias poco claras, su hijo Naram-Sin, 2254-2218 a.c. cuyo reinado de 37 años, transcurrió prácticamente en medio de luchas constantes, tanto en el interior de su imperio, como en la periferia del mismo, su periodo, constituyó el mas brillante de todo el Imperio Acadio. Fue un gran conquistador y un gran expedicionario, teniendo que resolver diversos problemas fronterizos con los hurritas y los lullubi, logrando derrotar totalmente a estos últimos y erigiendo la famosa Estela de la Victoria de Naram-Sin de Akkad. Sus numerosas victorias hicieron ampliar su titulatura añadiendo el de Rey de las Cuatro Zonas, con marcado estilo imperialista, llegando sus conquistas desde el mar del golfo Pérsico has a el Mediterranio y conquistando plazas donde otros reyes habían sucumbido, como fueron Armanum y Ebla.

“Desde la fundación de la humanidad ningún rey entre los reyes había destruido Armanum ni Ebla. Nirgal le despejó el camino a Naram-Sin el fuerte (Inscripción de Naram-Sin hallada en Nippur)”

Estela de la victoria de Naram-Sin
Estela de la victoria de Naram-Sin


En sus textos hizo preceder su nombre casi siempre con el ideograma “ilu” (en sumerio, divino), provocando con esta práctica una rápida evolución, que llegó hasta la divinización aplicada al soberano, acabando por ser el primer rey divinizado e introduciendo en Mesopotamia una radical transformación de las concepciones relativas de la realeza y el mundo de los dioses, y que finalizó en un culto al gobernador viviente y a los reyes fallecidos y creando una corriende “divina” que se mantuvo con el resto de los reyes akkadios y de la etapa Neosumeria; todo ello le acarreó una larga tradición como modelo de rey infame y desgraciado, que pudo deberse en gran parte al cambio de poderes ya iniciado por Sargón, y que denotaba un cambio social en la forma de ostentar el poder, pasando éste, de las clases sacerdotales a las palaciegas (factor que le acarrearía una mala publicidad entre los ambientes sacerdotales).

Palacio de Naram-Sin en Tell Brak
Palacio de Naram-Sin en Tell Brak


En el final de sus días, las confrontaciones con el pueblo bárbaro de los Guti dieron origen al principio de la decadencia del Imperio Acadio.

A Naram-Sin le sucedió uno de sus hijos, Sharkalisharri, 2217-2193 a.c. cuyo reinado de 25 años inició la decadencia del Imperio Acadio. El nuevo rey hubo de ver la independencia del Elam así como de hacer frente a un nuevo peligro, los Amorreos, o Martu, pueblo semita y semi-nómada que a la caida definitiva de Sumer, llegaría a tomar un importantísimo papel, éstos se adueñaron de toda la zona Noroeste del Imperio Acadio; este rey también hubo de hacer frente a los qutu, acabándose por retirar al interior de las murallas de Akkad al no poder hacerles frente, dejando el resto del territorio abandonado a merced de los qutu. Como colofón a todo este proceso insubornidador, Uruk también se sublevó, con lo cual Sumer se sumaba al estado general de insurrección. Con todo ello este rey perdió varios de sus títulos y pasó de nombrarse, Rey de las Cuatro Zonas a nombrarse solamente Rey de Akkad, pudo mantenerse en el poder hasta el 2139 a.c. y como el resto de sus familiares a excepción de Sargón, acabó siendo asesinado tras una sublevación palaciega.


La caida de Akkad

La caída del Imperio akkadio fue motivada sobretodo por cuestiones religiosas (ataque por parte del clero de Nippur contra Akkad) y otras coyunturales (incursiones de diferentes pueblos, reclamaciones de independencia por parte de ciudades, etc) siendo los qutu una causa no tan aparente como se podría llegar a pensar, ya que a éstos, para completar sus conquista, se les debieron de unir otros pueblos como los elamitas, los lullubi, los hurritas o los amorreos.

Los movimientos de estos pueblos, debidos al malestar general de las ciudades sumerias, causados por las reformas akkadias y por problemas religiosos, motivaron la definitiva caída del Imperio akkadio.


La IV Dinastía de Uruk

La caída de Agadé posibilitó la vuelta de los reyes sumerios a sus propias ciudades-Estado. Las consecuencias políticas, sociales y económicas que originaba la vuelta al sistema de organización cantonal hubieron de ser compatibilizadas con la presencia de gentes qutu, establecidas prácticamente en todo el país.

La realeza recayó entonces en Uruk, donde gobernaron cinco reyes, por un periodo de 30 años; poco se conoce de estos reyes y poco es el legado que nos han dejado.


La Dinastía Qutu

Tras la IV Dinastía de Uruk, la Lista Real sitúa al frente de Sumer, a la horda de los qutu, a la cual adjudica 21 reyes por un gobierno de 91 años y 40 días, aunque se supone que debieron estar un máximo de 145 años y un mínimo de 99; entre los años 2220 y 2120 a.c.

De este pueblo han llegado muy pocos datos y resulta ser una de las etapas mas oscuras de toda la Historia sumeria.

Los qutu o guti fueron los habitantes de una zona montañosa cuya exacta ubicación geográfica no está claramente definida, actualmente se supone que esta, estará situada en la actual Kurdistán.

Una vez derrotado el Imperio akkadio, su establecimiento en Mesopotamia y su control, aunque general, fue muy débil en el Sur, habiendo ciudades-Estado totalmente independientes al gobierno qutu.

Poca información hay de sus reyes, siendo Erridupizir, 2220-2211 a.c. el primero.

El concepto general del pueblo sumerio hacia los qutu, fue bastante negativo, señalando los propios sumerios que además de devastar los campos, robar las estatuas de los dioses y los tesoros de los templos, éstos agobiaron al pueblo con impuestos excesivos y dejaron al abandono mas absoluto campos y canales, por todo ello, el pueblo sumerio celebró con tanto alborozo su expulsión.



Tabla dinástica 2350-2200 a.C.
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