Las sociedad sumeria

La estratificación social

Desgraciadamente se desconoce el grado de organización social y urbana que los sumerios alcanzaron en los primeros momentos del Dinástico Arcaico; aunque en algunas tablillas ya se observa el concepto de en, que designaría en sus primeros momentos, tanto al señor como al sacerdote.

El término en equivaldría al título de un personaje importante, que viviendo en posición privilegiada, dirigiría los destinos de su comunidad urbana o si se quiere, de su unidad de riego, dentro del contexto general hidráulico de Súmer.

La mitología sumeria indica que en los orígenes de los tiempos el supremo consejo de los dioses parceló la tierra en diferentes Estados que se asignaron a otros tantos dioses, quienes a su vez los delegaron en unos cuantos mortales, para que fuesen ellos sus representantes administrativos, situación que como muy bien veremos ahora, colocaba a estos mortales en una clara posición cercana a la divinidad. Esta situación lleva al soberano a una posición privilegiada en la que cada una de sus acciones se ve legitimada por esa decisión divina, éste se convierte pues en un mediador entre la esfera divina y la terrenal y se convierte en el administrador de las tierras de cara al dios, quedando en manos del poder divino la productividad de éstas y el resultado de las batallas.

El nacimiento de las ciudades-Estado cuya característica común era la presencia del templo en el que habitaba la divinidad propietaria de las tierras, provocaría un entente religioso y económico que bien llevado, permitiría la prosperidad material del templo y sus súbditos.

Se desconoce la situación que hizo que en un primer momento las tierras y los bienes económicos fueran propiedad del templo, en vez del palacio o del representante del poder civil.

Sea como fuere, la Baja Mesopotamia a comienzos del tercer milenio, estaba ya estructurada en diferentes ciudades-Estado de caracter teocrático, que habían evolucionado de formas de organización tribal a formas ya urbanas y que presentaban una serie de características comunes: territorio con fronteras delimitadas, organización social, mantenimiento de la paz interna, ideologías y aelrciones exteriores con las demás ciudades-Estado, etc.

En los primeros momentos, el sustrato social se encuentra estructurado en torno a familias patriarcales bajo el control de los en, lugal y ensi respectivos, para pasar a un estrato funcionarial en tiempos akkadios o bajo el divino soberano en la etapa neosumeria.

La sociedad sumeria se divide en 3 grandes grupos o capas sociales:

Los hombres libres, formados por los dirigentes, sacerdotes o funcionarios, así como una gran masa de trabajadores sin mas beneficio que el poder de su trabajo y siendo siempre estos dependientes de un superior.

Los semilibres que se veía formada por aquellas personas que se veían obligadas a acudir a la llamada del lugal sin poder negarse a la misma. Esto incluye a aquellas personas a las cuales se les encomendaba una función y que pasaban a recobrar la libertad una vez se hubiese acabado esta.

Los esclavos que eran considerados como objetos y realizaban las mismas funciones que los hombres libres; llevaban unas señales que delataban su condición. Los esclavos se dividían en dos subclases:

Los condenados a la esclavitud por disposición judicial o por haber vendido sus servicios.

Los prisioneros de guerra.

Los esclavos podían recuperar su libertad si eran adoptados como hijos por su dueño, los cuales la recibirían una vez muerto este o si la compraban.

La clase social esclava no fue ni importante en Súmer ni nunca creó problemas a los libres.

El jefe de la ciudad

El en fue el jefe de la comunidad urbana, en cuanto a representante de la divinidad y por lo tanto el elegido por los dioses. Muy posiblemente este personaje sería el responsable de la organización religiosa del primitivo sistema tribal anterior al nacimiento de la ciudad, teniendo a su cargo funciones específicas como la construcción y reparación de los templos, organización de ceremonias de culto, planificación del sistema hidráulico, explotación de las tierras, administración de los bienes, así como de la defensa del recinto sagrado de la ciudad.

El término lugal, traducido mas tarde como rey, apareció conjuntamente con el de en desde el Dinástico Arcaico. Probablemente el lugal, habría poseído la mas alta responsabilidad civil, concedida de modo temporal para hacer frente a situaciones excepcionales, pasadas las cuales, quedaría desposeído de dicha prerrogativa. Sin embargo la propia marcha de los acontecimientos acabaría por convertir en permanente el lugalato.

También se conoció una tercera nomenclatura, la de ensi, o administrador del cultivo, de menor importancia que las dos anteriores; dicho título, traducido generalmente como príncipe, se aplicó primero a pequeños soberanos independientes, para pasar a equivaler a gobernador en la época neosumeria.

No faltan casos en que una persona acaparase dos o tres títulos al mismo tiempo.

El poder del jefe de la ciudad, fuese en, lugal o ensi, se transmitió usualmente, a partir del Dinástico Arcaico III, por vía hereditaria o parentesco político.

Estos representantes y líderes de la sociedad, debido a su unión divina con los dioses, se vieron legitimados por éstos en función de sus hechos en la vida cotidiana, ya que, por ejemplo, en casos tan concretos como podían ser los inicios de las guerras o contiendas, éstas siempre acabaron siendo encomendadas por los dioses (como puede verse en la leyenda de Enmerkar y el señor de Aratta), siendo incluso éstos los que decidían su resultado final.

Los banquetes


Esta larga tradición mesopotámica que aglutinó a la sociedad sumeria para la celebración de hechos militares, religiosos o de carácter festivo, sirvió como impulsor propagandístico de las personas que lo presidieron, siendo la mayoría de las veces el dirigente social el impulsor de dicho evento, a través del cual celebró las victorias militares, la construcción de nuevos edificios o festividades concretas siendo quizás la mas extendida la celebración del año nuevo sumerio, asociada a la unión de Dumuzi e Inanna.

En estos banquetes se sacrificó una cantidad ingente de animales, como se muestra en numerosas tabletas, resultando en un exceso de comida y bebida, siendo esta última sobretodo vino y cerveza.

cilindro sello banquete
Cilindro sello donde se ve representado un banquete
British Museum, Londres


El juego

Poca información es la que nos ha llegado de la tradición lúdica mesopotámica, si que sabemos que se debieron realizar varios tipos de celebraciones y casi todas ellas estuvieron asociadas al templo y tuvieron cierto carácter religioso, este tipo de celebraciones se solieron realizar dentro de las instalaciones del templo y muchas de las veces los participantes iban desarmados, los que nos lleva a pensar que hubo cierto tipo de influencia posterior en la cultura griega y sus Juegos Olímpicos.

Por otra parte si que nos han llegado numerosos escritos sobre una larga tradición lúdica de juegos de mesa, siendo el máximo exponente en este apartado el Juego Real de Ur, que data del 2600 a.C. y que podemos encontrar en el British Museum de Londres; este juego de tablero fabricado con una calidad exquisita decorado con conchas talladas, lapislázuli y piedra caliza fue encontrado en las tumbas reales de la ciudad de Ur por Sir Leonard Wooley.

Juego Real de Ur
Juego Real de Ur
British Museum

Veamos como se juega:

  • El tablero consta de 20 casillas repartidas entre dos zonas separadas por un puente de 2 casillas y que a su vez constan de 12 y 6 casillas respectivamente.
  • Cada jugador dispondrá de 7 fichas y de 4 dados con forma triangular los cuales tendrán dibujados unos puntos blancos en 3 de sus 6 lados.
  • Los jugadores jugarán alternativamente uno detrás del otro y la finalidad del juego es la de sacar todas las fichas del tablero (un poco tipo backgamon o parchís) siguiendo un camino determinado, tal que así;


  • Cuando las fichas de los jugadores coincidan en una casilla, la del último jugador que haya llegado se comerá a la del otro, quitándose del tablero y teniendo que comenzar desde el principio.
  • La fichas que caigan en una de las 5 casillas que están decoradas con una estrella reportará una tirada extra.
  • Podremos sacar todas las fichas que queramos pero no podrán coincidir mas de 1 sobre la misma casilla.
  • Una vez que crucemos el puente, las fichas únicamente podrán salir del mismo por el sitio determinado y con una tirada redonda.
  • Gana el primero que saque todas las fichas del tablero.
  • Una tirada de las 4 fichas sin que salga ningún punto blanco, reportará un movimiento de 6 casillas.

De todos modos el mejor modo de entenderlo es echando una partida, verdad? Se puede jugar online desde aquí y participando contra otra persona o contra el ordenador.

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La moda sumeria


La forma de vestir del hombre sumerio, al igual que en nuestra moderna sociedad, venía directamente vinculada a la clase social que representaba y a la región de donde procedía. Entre ellos, el monarca, como se puede observar en las diversas figuras que nos han llegado a nuestros días y a partir de la época akkadia, solía aparecer vestido con un traje largo a modo de toga y una faja horizontal bajo el pecho; en épocas anteriores a esta y debido al carácter religioso que representaba la figura del monarca o en, éste solía aparecer vestido con un traje de lana con flecos y con la cabeza rasurada al igual que toda persona de alto rango relacionada con el templo.
Las clases menos favorecidas solían aparecer con vestidos o con largas faldas de lana.
El hombre sumerio solía llevar el pelo largo con o sin tirabuzones, sujeto con una cinta o recogido en un moño en la nuca, estas cintas solían estar hechas de metales preciosos o llevar piedras incrustadas dependiendo de la clase social, los soberanos de la época tardía solían llevar el cabello recogido en una gran cinta..
Las mujeres solían llevar puesto vestidos largos con el pelo ornamentado de las mas diversas maneras, éste solía peinarse con varias diademas superpuestas o llevarse recogido en moños.
Como dato curioso cabe señalar la cantidad de pelucas que se encontraron en el cementerio real de Ur.

Los hombres solían llevar como complementos pendientes en forma de anillo, mientras que en las mujeres solían tener forma de media luna, pudiendo observar en ambos casos que éstos solían llevarse indistintamente tanto en la nariz como en las orejas; también era común observar otro tipo de joyas como collares, pulseras o amuletos, siendo éstos de lapislázuli, coralina, pasta de vidrio, oro, concha, plata, jaspe, cristal de roca, piedra caliza o ágata, de todas las formas y colores y pudiendo ver incrustados en éstos piedras de la mas diversa índole para incrementar su valor y espectacularidad.

ajuares Tumbas reales Ur
Ajuares tumbas reales de Ur
Metropolitan Museum

Periodo dinástico arcaico, hacia el 2600-2500 a.C.


El transporte

El medio de transporte por excelencia de la cultura sumeria y debido mayormente a su carácter fluvial fue la barca, con ella navegaron a lo largo del Tigris y Eufrates e incluso se atrevieron con la navegación en mar abierto alcanzando las costas del valle del Indo.
En tierra utilizaron el onagro (asno asiático) tanto para el transporte personal tirando de un carro, como para la guerra, siendo la evolución de éste sorprendente si cabe, sobretodo si tenemos en cuenta que la rueda se inventó hacia el 3200 a.C. y el carro de cuatro ruedas se utilizó de una forma ya generalizada hacia principios del III milenio, incorporando este avance, el uso de unas calzadas ya preparadas. Debido al pesado carácter del carro de cuatro ruedas y debido primordialmente a necesidades bélicas hacia mediados del III milenio éste evolucionó hacia las dos ruedas.

Carros estandarte real Ur
Carros en el estandarte Real de Ur
British Museum
Lapislazuli, concha y Betún


Los oficios

Mucha es la información que nos ha llegado de acuerdo a las diferentes profesiones que se practicaban en el antiguo Sumer, pudiendo observar una gran evolución y especialización desde los primeros tiempos de sedentarización del hombre y posterior agrupación en los poblados mas allá del 5000 a.C. hasta la ya muy próspera III dinastía de Ur.. Esta evolución llevó consigo a una gran especialización en las diferentes ocupaciones del hombre sumerio, llegando a alcanzarse una gran cantidad de oficios, gozando algunos ellos de cierta autonomía, aunque todos ellos dependientes de una u otra forma del templo o palacio.

Repasemos algunos de ellos:

  • Herrero
  • Alfarero
  • Leñador
  • Artesano
  • Trabajadores del metal
  • Lapidario de piedras preciosas
  • Cantero
  • Carnicero
  • Comerciante

Como podemos observar estos oficios cubrían prácticamente todas las necesidades que podía tener la ciudad-Estado, además de permitir la elaboración de ciertos elementos complejos que eran muy bien recibidos para el comercio.

Este trabajo solía realizarse en casa o en zonas específicas preparadas para ello, formándose áreas a la forma de “gremios”, donde la gente se unía para ejercerlos.

Los salarios o jornales que cobraban estas gentes eran muy bajos, tanto como para garantizar únicamente su subsistencia y normalmente eran pagados en especies, siendo las transacciones comerciales en un principio un mero intercambio, para mas adelante establecerse como patrón de intercambio, la cebada, el cobre o la plata.

El proceso funerario

Los sumerios utilizaron el método de la inhumación para el sepelio de sus muertos. Estos enterraban a sus difuntos en tumbas de carácter privado o monumental, normalmente separados según su clase social o sexo, en el caso de niños también llegaron a enterrarse dentro de las casas y en tinajas. El difunto solía enterrarse con el cuerpo de lado y con las piernas dobladas tal cual estuviese dormido.